Podría ser el título de una película de terror, pero por desgracia, como siempre, la realidad supera la ficción. Está ocurriendo ante nuestros ojos  y aun así no terminamos de hacernos a la idea de que el cambio radical al que estamos siendo sometidos todos, va a suponer un antes y un después en nuestras vidas.

Al igual que cuando se crea una empresa, estamos dando vida a una persona jurídica, cuando ésta cesa su actividad, la vida de la empresa se acaba: muere.

llanto

Hoy lunes he cogido como cada día mi coche para ir a trabajar. Desde hace un tiempo he notado como el tráfico ha bajado considerablemente. Antes, tardaba 45 min en llegar a mi despacho; hoy, he podido hacer el mismo trayecto por 20. Poco tráfico para ser un lunes en horario laboral. La cafetería, en la que antes era una tarea complicada pedir el café y las tostadas está prácticamente vacía a las 9.30 de la mañana. Al llegar al edificio de oficinas, veo como  dos locales están siendo desmantelados en el Edificio. Son dos víctimas más que se unen a las que ya han sido aniquiladas en esta barbarie masiva. En total 32 oficinas vacías en un edificio que hace dos años estaba completo. Son 32 empresas que han dejado de dar trabajo a personas y que hoy se unen a la lista de negocios que han cesado su actividad por la inesperada situación que nos ha cogido a todos en la calle y sin paragüas.

La aniquilación masiva de empresas que está sufriendo nuestro tejido empresarial está llenándose de tintes dramáticos. Familias enteras en paro, perdiendo sus hogares por no poder hacer frente a los pagos de sus hipotecas, millones de personas en una angustiosa situación dan motivos de sobra para una profunda reflexión de todos nuestros gobernantes.

Hoy día, las pymes están siendo las más afectadas por esta situación, de hecho acaparan más del 85% de la destrucción de empleo (dato de SERVIMEDIA) en esta crisis para la cual, unos tienen el amparo del gobierno como son las entidades bancarias, y otros, tienen la limosna que estas quieran dar. Esta situación me produce vergüenza ajena. Ver como los bancos se enriquecen a costa de todos nosotros aumentando su patrimonio a base de embargos en una situación como la que estamos viviendo… es cuando menos lamentable.

Hoy he tenido una reunión con un agente bancario que para mi pesar, entre otras cosas, me ha comentado que ni él ni yo volveremos a ver la situación económica que teníamos hace dos años. Queda mucho para ver la luz del final de tunel y no es una cuestión de esperar a que pase un año para que la economía se recupere, es cuestión de reajuste económico, laboral y financiero.

Así que, amigos mios, hoy me siento indignado por todos aquellos que hoy no están aquí. Empresas que han tenido que cerrar. Indignado porque todo aquel que ha trabajado con sudor, lágrimas y mucho esfuerzo por sacar a su empresa adelante, hoy puede estar echando el cierre definitivo rompiendo todas sus ilusiones junto la de sus empleados, mientras otros cuentan si han ganado más o menos con la tranquilidad de que si “las cosas van mal” el gobierno se hará socio de ellos…Y esque, como en cualquier juego de mesa….”la banca siempre gana”.

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La matanza silenciosa continúa. Si algunos clientes te dejan de pagar por estar “ahogados” por la situación(algo normal ahora) puedes empezar a temerte lo peor. Tu empresa puede ser la siguiente en caer y tus empleados los próximos de una lista que ya supera los 4 millones.

About Javier Rodríguez

CEO en @xtrared. Ayudo a las empresas a #sermásenInternet a través de #seo #socialmedia #diseñoweb. Orgulloso padre de familia.

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